| Europa ha sufrido este verano la ola de calor más extrema jamás registrada, con termómetros que llegaron a marcar 41,5 grados centígrados en Alemania y récords históricos de temperatura en varias regiones de Francia, lo que ha desatado una verdadera fiebre por los electrodomésticos chinos que ayudan a refrescar el ambiente, en especial los aires acondicionados. Durante décadas, el clima relativamente templado de muchas zonas de Europa hizo que el aire acondicionado no fuera una necesidad habitual en los hogares. Además, muchas viviendas están construidas con piedra o radican en edificios históricos, por lo que no se permite perforar las fachadas para instalar unidades exteriores, encareciendo considerablemente la instalación de equipos de control de temperatura.
|