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10/08/2020 | La Nacion
Empresas agropecuarias: las tres etapas de la planificación fiscal
En las empresas existen dos o tres momentos o etapas fundamentales para realizar una excelente planificación fiscal.

 

La primera de ellas es la relativa al nacimiento de la empresa. Es decir, su constitución. Esta comienza con el trámite de obtención de la CUIT y el resto de inscripciones necesarias en los distintos organismos y /o registros.

En esta etapa de inicio es necesario que se planifique fundamentalmente el tipo societario a adoptar y la fecha de cierre de ejercicio.

La forma bajo la cual se desarrolle el emprendimiento y la fecha elegida de cierre de ejercicio fiscal determinarán los mayores o menores los beneficios impositivos que puedan lograrse, de acuerdo al tipo de actividad a desarrollar.

La segunda etapa, por lo general la que dura "para toda la vida", es la que consiste en desarrollar la actividad de la empresa año a año. Es lo que se conoce como planificación de ejercicio, donde la aplicación oportuna de las herramientas fiscales se traducirá en beneficio directo para el ente, ya sea con una menor carga impositiva y/o con diferimiento en el pago de los tributos.

Tal vez en un ejercicio es conveniente realizar contratos de leasing y en otros no. En algún ejercicio formalizar contratos de pastaje y en otros de capitalización, analizar si las personas que ocupan los cargos de dirección están en relación de dependencia o no y tantas otras herramientas de planificación fiscal de ejercicio que se opte por aplicar.

Por último, puede existir una planificación de cierre. Esta tercera etapa no siempre sucede, ya que hay empresas que tienen una continuidad por décadas e incluso trasciende más de una generación. Pero también hay empresas que, por distintos motivos, pueden concluir su actividad.

Para esta etapa también existen algunas herramientas de planificación al efecto de morigerar la tributación. Por mencionar alguna, las escisiones impositivas.

Las tres etapas tienen fundamental relevancia. No hay una más importante que otra. Sí es muy importante que se planifiquen las cuestiones trascendentales en cada una de las etapas.

El autor es socio de Barrero & Larroudé

Por: Alejandro Larroudé


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